Para cotizar una app necesitamos entender qué personas la usarán, qué datos se guardan, qué acciones deben hacer, qué permisos existen y qué reportes o salidas necesitas.
Ayuda mucho mandar ejemplos: hojas de cálculo actuales, capturas de herramientas que ya usan, flujos escritos o una lista de pantallas deseadas.
También necesitamos saber si habrá pagos, documentos, inicio de sesión, integración con correo, notificaciones, APIs externas o datos sensibles.