Conviene limitar permisos cuando una persona solo necesita hacer una tarea específica. Por ejemplo, alguien que edita contenido no siempre necesita acceso a facturación, DNS o configuración del servidor.
Menos permisos reducen el riesgo de errores y accesos indebidos. También hacen más fácil auditar qué cambió y quién lo hizo.
Si no sabes qué permiso dar, dinos qué necesita hacer esa persona y te ayudamos a elegir el acceso más razonable.