Un buzón se llena por adjuntos grandes, años de correos acumulados o copias duplicadas en varios dispositivos.
Elimina correos grandes que ya no necesites, vacía papelera y spam, y descarga archivos importantes fuera del correo cuando sea necesario.
Si tu equipo recibe muchos archivos, conviene usar almacenamiento compartido o formularios con carga de archivos en vez de mandar todo por correo.